LOS DIBUJOS DE
ELEONORA PATINO
El dibujo es un trabajo paciente y solitario que se ha practicado con mucha
frecuencia en todas las épocas. En el Renacimiento los dibujos se mantuvieron
resguardados en el “atelier” del artista. Fueron elaborados muchas veces como
apuntes sobre cartón que eran utilizados como proyectos para mural o como
bocetos de estudio para la pintura.
La razón que tienen muchos conocedores de arte para preferir el dibujo se
debe a que los trazos son más visibles y la perfección de la obra acabada
trasluce el misterio y la personalidad del artista. En esta traducción directa
del ojo a la mano se descubre la habilidad y creatividad del dibujante.
Eleonora Patiño nos regala sus dibujos cargados de erotismo y de intensa
pasión que se traducen en el trazo de línea continua y cerrada. Nos invita a
penetrar el mundo de los sentidos que se despiertan, la omnipresencia del sexo
evadiendo el marco represivo de la censura a la que nos somete la sociedad.
Saca a flote su insolencia rehusando agradar o halagar a quien observa.
Sus dibujos son un acercamiento a lo íntimo donde sus personajes evocan
atmosferas intensas de éxtasis sexual. Con humor acido sarcástico entrecruza
falos y vaginas en primer plano bañados de sensualidad turbadora.
La metamorfosis del cuerpo de pechos y nalgas montañosas son como olas que
anunciaran un inminente temporal.
Esta muestra antológica de Eleonora Patiño nos muestra otras facetas de su
trabajo como los paisajes y hombres alados que complementan el producto de
treinta años como dibujante.
Jorge Bernuy
Crítico de Arte
No hay comentarios:
Publicar un comentario